27/04/2026
Hoy hace un mes, el ciclón de categoría 4, Narelle, arrasó el pequeño y remoto pueblo de Exmouth, en el desierto de Western Australia, justo cuando la temporada alta de turismo estaba a punto de empezar.
El mal tiempo se fue, pero sus consecuencias siguen muy presentes. Durante las primeras semanas, la comunidad hizo un esfuerzo enorme: se unieron, se ayudaron y empezaron a reconstruir.
Pero un mes después, la realidad es otra.
Los caravan parks siguen cerrados, el aeropuerto aún se está recuperando, muchas casas continúan sin techo y los habitantes de Exmouth, que viven del turismo, esperan a los visitantes que llegan en contagotas.
Mientras tanto, las ayudas prometidas por el gobierno siguen sin aparecer.
Aun así, no todo quedó arrasado: el reef ha empezado a recuperarse, recordando la resiliencia de este lugar.
La sensación es clara: el tiempo pasa, pero la recuperación no avanza al mismo ritmo.
Estas imágenes no son solo de un ciclón.
Son de lo que queda después.
Ahora, más que nunca, este lugar necesita gente que venga, que apoye, que no lo deje caer en el silencio.
Exmouth sigue aquí. Esperando.