29/01/2026
Una misma croqueta.
Varias miradas.
Mensajes distintos.
El producto no cambia. Cambia el punto de vista.
Un encuadre puede hablar de textura. Otro el detalle de la presentación. Otro de contundencia o tamaño de la ración. Y cada decisión visual condiciona lo que el espectador percibe antes de probarla.
La fotografía no es solo mostrar lo que hay en el plato.
Es decidir qué se quiere comunicar y cómo hacerlo.
Una imagen nunca es neutra.
Y por eso el enfoque importa tanto como el producto.