01/04/2026
A veces creemos que empezamos a mirar cuando cogemos una cámara.
Mi primera fotógrafa fue mi madre. Luego mi padre y luego mis tías monjas.
Aunque no soy consciente de verlos capturar seguro que en mi inconsciente estan esos momentos, sé que al yo nacer en Madrid mi madre enviaba fotografías a Molins de Rei, Barcelona, an mis abuelos.�Y aunque no recuerdo su gesto, ni la luz, ni el instante. sé que estuvo ahí, �guardando pedacitos de mí y de mi hermano cuando aún no sabíamos quién eramos.
Ella no era fotógrafa profesional.�Pero me miró como solo se mira a lo que se ama de verdad.
Y quizá por eso hoy hago lo que hago,porque antes de aprender a mirar,�alguien me miró muy bonito.