Viajar en el tiempo y vivir en primera persona fragmentos de un acontecimiento que ocurrió o pudo ocurrir en la Segunda Guerra Mundial es algo que se puede hacer, gracias a la fusión de la Recreación y el Airsoft. El primero es el vestuario, como ser un soldado de la 101 aerotransportada si no te vistes y te equipas como tal, o uno de la Werhmach, o un civil de la época que tuvo que luchar junto a
la Resistencia. La caracterización es la esencia de la Recreación, intentar emular una uniformidad concreta conlleva un buen asesoramiento, para no cometer errores que puedan crear confusión a vista de un observador objetivo. Económicamente hablando entendemos que esto es un desembolso importante por ello, los que están empezando y se van equipando poco a poco participan con nosotros en los eventos al igual que el resto que van al 100% de la uniformidad, siendo estos el ejemplo claro de una correcta dotación. Sin embargo advertimos a los participantes que intenten en la mejor manera posible vestir con prendas parecidas a las que se usaban en la época. El segundo factor es el escenario donde se llevará a cabo el evento. Una buena localización y un buen atrezzo son cruciales para el desarrollo de una recreación, y en nuestro caso gracias, al esfuerzo de Edu y su pasión por la Segunda Guerra Mundial, la cual le ha hecho viajar y conocer lugares donde transcurrió el conflicto, le ha servido para crear un campo de Airsoft lleno de increíbles detalles con un trabajo de decoración y caracterización únicos, dignos de ver. Esto ha dado a Omaha Training Center la calificación de campo de Airsoft ambientado en la Segunda Guerra Mundial, y nos sentimos orgullosos y afortunados de poder compartir con todos vosotros este magnífico entorno por una parte bosque y por otra una antigua fábrica de papel construida en el siglo XIX. A todo esto sumamos unas instalaciones con un fácil acceso y un amplio parking, más una zona segura que está libre de exposición y peligro de recibir impactos, con vestuario provisto de baño y duchas, un servicio de bar con mesas, zona para poder equiparse cómodamente, y dos galerías de tiro. Se agradece enormemente poder tener todo esto a nuestra disposición, y hace que la estancia en el campo sea más amena y sociable ya que si nos acompaña alguien que no participa activamente en el evento puede quedarse en esta zona cómodamente. El tercer factor son las réplicas de Airsoft que utilizamos, gracias a ciertos fabricantes podemos disfrutar de casi todos los modelos de armas que se emplearon en el conflicto. Esto nos da un amplio abanico para poder escoger el modelo que más nos guste o esté acorde con la uniformidad que vestimos. Sólo son estas réplicas las que permitimos usar, pues no estaríamos dando credibilidad a lo que hacemos si utilizáramos un M4 o un G36 por poner un ejemplo. Y ahora es cuando empieza la acción, que a diferencia de una Recreación que recrea un suceso el cual se sabe cómo acabará pues así está documentado, y así se representa, el Airsoft nos permite recrear la misma historia pero con la incertidumbre de no saber cómo terminará, pues el final lo escribimos nosotros. Ganará el bando que mejor planifique el ataque o los que mejor sepan defenderse, los que mejor utilicen los recursos a su alcance o los que sepan aprovechar el terreno en su favor. Todo esto nos pone en el papel de protagonistas teniendo la responsabilidad de dar lo mejor de nuestro rol para obtener la victoria de nuestro grupo, con un correcto trabajo en equipo y una correcta conducta, pues nos regimos por las reglas estándar del Airsoft tanto en roles como en fps. Y después de la batalla no hay mejor recompensa que una buena sesión de fotos, donde nos quitamos las protecciones, vaciamos los cargadores y dejamos que nuestro personaje luzca de la mejor manera posible, recreando ese momento que evoca toda nuestra dedicación para crear este gran momento, que quedará reflejado en una imagen en la que Segunda Guerra Mundial es la protagonista. WW2 Airsoft Battlefield.