07/09/2026
El incienso tiene un papel importante en el budismo japonés: se utiliza como ofrenda a Buda y su humo se asocia tradicionalmente con la purificación y la preparación para la oración.
También es habitual acercarse el humo al cuerpo. Existe la creencia popular de que puede favorecer el bienestar, por eso algunas personas lo dirigen hacia determinadas zonas.
El gran quemador al que fuimos es en Sensō-ji (Tokio)
y se llama jōkōro y el incienso son varillas llamadas osenkō.
Y un detalle curioso: al encenderlo, la llama se apaga abanicándola con la mano, no soplando, antes de colocarlo en el quemador.
Aunque lo hayamos visto en Sensō-ji, no es una práctica exclusiva de este templo: el uso del incienso está presente en muchos templos budistas de Japón y también en otras tradiciones budistas de Asia.
Y no, no es obligatorio hacerlo para entrar en el templo.
¿Conocías esta tradición? ¿Te echarías el humo encima?