09/09/2026
Hay momentos de una boda que no se pueden repetir.
Ana quería algo muy sencillo: que su abuelo pudiera verla vestida de novia y compartir unos minutos con él antes de la ceremonia.
Los tiempos cambiaron, el plan también… pero el momento encontró otra manera de suceder.
Y pocos minutos después, su abuelo volvió a regalarnos uno de esos instantes que nadie había preparado y que probablemente nadie olvidará.
Después de tantas bodas, cada vez tengo más claro que las fotografías que más valor ganan con los años no son siempre las más espectaculares. Son las que te recuerdan quién estaba allí contigo.
Cuidad esos momentos. Abrazad a vuestros padres, a vuestros abuelos y a vuestra gente. Al final, ellos son una parte enorme de la historia que algún día querréis volver a recordar.
vallejost.s
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