21/07/2026
Dicen que se preparan para cuando llegue el bebé, pero la verdad es que el primer "máster en paciencia" ya lo hicieron con el que hoy les llena los pantalones de pelos.
Ellos lo huelen todo antes de que ocurra. Se vuelven más guardianes, se pegan un poquito más a la tripa o, simplemente, deciden que tu cojín de lactancia es su nueva cama. No entienden de ecografías, pero entienden de latidos.
Para mí, una sesión de embarazo sin tu perro es dejar una parte de tu familia fuera de la foto. Aunque ladre a la cámara, aunque llene el estudio de babas o decida que es el momento perfecto para ponerse a jugar.
Feliz día a esos hermanos mayores de cuatro patas que custodian el inicio de todo.
¿Vuestro peludo también se volvió extrañamente mimoso durante el embarazo?