09/06/2026
Entre todas las cosas bonitas que me regaló este viaje a Brasil, esta ocupa un lugar muy especial en mi corazón.
Fotografiar la espera de un bebé ya tiene una emoción única. Pero cuando las personas que están delante de mi cámara también son familia, todo adquiere un significado diferente.
Mi primo, que además de ser familia también es fotógrafo, y su compañera Duda me confiaron la tarea de guardar este capítulo de su historia. Y cuando me dijeron: «Tenías que ser tú quien fotografiara este momento para nosotros», sentí algo difícil de explicar.
No fue solo una sesión de fotos. Fue confianza, cariño y reconocimiento.
A veces trabajamos tanto y nos entregamos tanto a lo que hacemos, que olvidamos mirar el camino recorrido. Y entonces aparecen momentos como este, que nos recuerdan que nuestro trabajo llega de verdad al corazón de las personas.
Gracias por permitirme contar esta historia con la mirada de alguien que os quiere.
🤍