09/02/2015
Querido@s amigos de Fotografía María Quintero me siento obligada a compartir con vosotros una noticia que algun@s ya conocéis. Mi padre, José Manuel Alvarez Varela (Pepe, para todo el mundo), falleció el pasado 14 de enero. Dicho así, de forma tan escueta, parece como si los buenos momentos pasados a su lado no estuvieran presentes en mi memoria. Pero vaya si lo están, os puedo asegurar que si.
En la foto podéis ver la capilla de Cumbraos. Aquí descansa, al lado de la casa familiar en la que ahora vivo. Sigo sintiéndolo muy cerca. Eso y la belleza del lugar me inspiran la serenidad necesaria para contaros todo esto. No quería escribir desde el dolor, ni aturdida por la pena, así que dejé pasar unas semanas antes de ponerme en contacto con vosotros.
Ahora, mecida por la calma que sigue a la tempestad, paseo, medito y reposo. Estoy recobrando fuerzas para emprender mis nuevos proyectos. Prometo informaros, queridos amig@s.
Además no estoy sola, la persona que me enseñó a valorar las cosas importantes de la vida sigue a mi lado.