14/06/2026
El primer año está lleno de primeras veces.
Primeras sonrisas, primeros descubrimientos, primeros pasos hacia su independencia.
Y entre todos esos momentos, hay pequeños instantes que parecen sencillos, pero que merecen ser recordados para siempre.
Las sesiones en el fregadero capturan justo eso: su forma de jugar, de sorprenderse, de disfrutar de las cosas más simples.
Se pueden realizar desde que ya se mantienen sentados por sí solos, adaptándose a cada etapa y respetando siempre sus tiempos.
Perfectas para acompañar un Smash Cake o para protagonizar una sesión por sí solas.
Porque dentro de unos años quizá no recuerdes el juguete de moda, pero sí esa carita de felicidad mientras chapoteaba sin parar, disfrutando sin preocupaciones y descubriendo el mundo a su manera.