02/08/2026
Rafael y Mari Carmen, su admirable cordero (de Dios) particular.
Entre la solemnidad de un día tan sagrado y la dulce inocencia que aún te acompaña, los nervios de los familiares que allí te apoyaban el pasado 30 de mayo y con algun que otro momento de emocion me presentastes a Mari Carmen, un pequeño cordero de peluche que enterneció nuestra sesión de fotos y hasta a D. Javier, el parroco.
En una mano llevabas la luz de tu fe; en la otra, el recuerdo de tus primeros años de juegos y abrazos de amor sincero.
Recordar..., recuerda Rafael, que crecer es un viaje hermoso, pero el verdadero secreto es mantener el alma limpia y el corazón tierno, tal como el niño que hoy sonríe junto a su compañera de sueños.
(Foto) En su casa, nos presentó a su mascota, y nos acercó más su pasión y amor con este corderito, tan comparativo con la historia de su padre como la del mío, donde el amor al borreguito es una sencilla unión invisible más equitativa a la unión familiar que a la de un amigo pasajero.
Que los adultos miremos al mundo con ojos llenos de asombro, buscando magia en lo ordinario y los niños, nunca miren el mundo con los ojos cansados, buscando en lo ordinario la magia que algún día perdimos.