10/09/2026
🍉 Hoy voy a abrir un melón. Y seguramente alguno no esté de acuerdo conmigo.
Cada vez queremos que nuestra boda sea una experiencia increíble.
Hora loca. Toro mecánico. Música. Animación. Decoración. Fotomatón…
Y me parece genial.
Pero hay algo que me sorprende.
Nos parece normal pagar 600 € por una atracción que estará un rato, 1.000/1.200 € por una hora loca o 500 € por un fotomatón…
Y que quede claro: no quiero decir que no los valgan.
Pero cuando hablamos de fotografía o vídeo, 1.500, 2.000 o 2.500 € pueden parecernos una barbaridad. 🤔
Y creo que ahí estamos perdiendo un poquito la perspectiva.
La hora loca termina.
El toro mecánico se desmonta.
Las flores desaparecen.
Y la barra libre se acaba —aunque alguno intente que no 😂—.
Pero las fotografías quedan. 📸
Y no hablamos simplemente de alguien haciendo fotos durante 12 o 14 horas. Hablamos de experiencia, reuniones, equipo, selección, edición, anticipación y, sobre todo, de confiar a alguien la memoria de uno de los días más importantes de vuestra vida.
Hay una frase que escucho muchísimo al día siguiente:
“Miguel Ángel, no me acuerdo casi de nada. Tengo flashes.”
Normal. Una boda pasa a una velocidad absurda.
Y dentro de 20 años una fotografía puede haceros volver a la mirada de vuestro padre, la carcajada de vuestra madre, vuestro abuelo bailando o vuestros amigos haciendo el id**ta —en el buen sentido de la palabra 😂—.
Incluso a personas que quizá ya no estén.
Por eso, para mí, la pregunta no es si un fotógrafo es caro o barato.
La pregunta es:
¿Qué valor tiene poder volver a ese día dentro de 10, 20 o 30 años?
Y os dejo otra… 🍉👇
Si invertimos tanto en crear una boda increíble para vivirla una vez, ¿tiene sentido ahorrar precisamente en aquello que nos permitirá vivirla muchas veces?
¿Qué valor dais vosotros a vuestros recuerdos?
Os leo. 👀📸
¿Creéis que hoy se considera demasiado caro un buen reportaje de boda para la importancia que realmente tiene?