10/04/2026
𝗨𝗻𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗹𝗶𝗰𝘁𝗼 𝗮𝗿𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗲𝗻 𝗚𝘂𝗮𝘁𝗲𝗺𝗮𝗹𝗮
En Guatemala, muchas generaciones crecimos escuchando las historias que nuestros padres, tíos o abuelos nos contaban sobre el Conflicto Armado Interno de Guatemala. Relatos distintos, perspectivas opuestas, algunos señalaban a la guerrilla, otros a los militares. Lo cierto es que fue una etapa compleja que marcó profundamente la historia del país.
Con el paso del tiempo, surge una pregunta importante. ¿valió la pena la lucha o la resistencia frente al Estado?
La firma de los Acuerdos de Paz de Guatemala representó un punto de inflexión. Estos acuerdos favorecieron avances significativos como:
✔️ Mayor apertura democrática y participación ciudadana
✔️ Reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas
✔️ Impulso a procesos de desarrollo social y comunitario
✔️ Fin del enfrentamiento armado tras 36 años de conflicto, entre otros.
Sin embargo, también surgieron desafíos. Entre ellos, el aumento de intereses económicos externos y la influencia de empresas internacionales en territorios y recursos, así como desigualdades que aún persisten.
Hoy quiero compartirles esta imagen, capturada en la Cooperativa Nuevo Horizonte en su museo, durante un intercambio de experiencias. En ella se observa un “tatús” o buzón guerrillero, estructuras subterráneas con un plástico o tonel como común le llamamos, utilizadas para ocultar alimentos, armas y otros recursos, evitando ser detectados por el ejército.
Estos podían permanecer enterrados durante meses, como parte de las estrategias de supervivencia en la selva.
Este lugar también cuenta con un museo interpretativo que resguarda la memoria histórica del conflicto, así como elementos arqueológicos. Es importante recordar que esta Cooperativa está conformada por comunitarios de comunidades retornadas tras la guerra, quienes hoy construyen desarrollo desde la organización comunitaria.
Recordar nuestra historia no es para dividirnos, sino para aprender, reflexionar y construir un mejor futuro para todos.