07/02/2026
LOS CARNAVALES DE MARTÍN CHAMBI
Uno de los temas recurrentes en la obra de Martín Chambi fueron los carnavales. En el Cusco de los años veinte, el carnaval era una expresión del jolgorio popular de una sociedad gozosa de las fiestas. La memoria popular recuerda los carnavales de antaño; sin embargo, frágil y selectiva, ha dejado de lado los primeros carnavales “oficiales” del Cusco, institucionalizados durante el gobierno de Augusto B. Leguía. En ellos se desarrollaron programas que incluían desfiles de carros alegóricos, bandas de música y la elección de una reina del carnaval, acompañada por una corte durante las celebraciones.
Los carnavales de Martín Chambi se despliegan como las serpentinas utilizadas por los cusqueños hace cien años. Su lente registra reuniones carnavalescas de distintos estratos sociales, farras prolongadas, rostros pintados, disfraces y costumbres que persisten hasta hoy.
Martín también retrata sus propias celebraciones de carnaval junto a su familia y amigos cercanos. Estas fotografías fueron tomadas, posiblemente, en el antiguo fundo conocido como “Carnavalniyoq”, un lugar donde los carnavales adquirían otra dimensión. El suelo aparece cubierto de serpentinas; las botellas de cerveza de la antigua fábrica Gunther & Tidow acompañan la celebración; los bailes con pañuelo en mano son acompañados por músicos que interpretan música popular.
Asimismo, Chambi documenta las celebraciones “oficiales”. Retrata a las reinas del carnaval, jóvenes pertenecientes a la aristocracia cusqueña, los carros alegóricos que recorrían la Plaza de Armas y a las autoridades políticas y militares que celebraban en el Hotel Colón, la Prefectura o residencias privadas. En sus imágenes conviven personajes de época y participantes anónimos, reunidos en plazas, quintas y recintos gubernamentales. En los carnavales, Martín Chambi no solo detuvo el tiempo, sino que registró una forma de celebración colectiva en el Cusco.
Colaboración de Aarón Castro (historiador)