10/11/2025
Hoy comienza un nuevo reto. Podría decir que es algo inesperado, pero muchas de las personas que me conocen y saben de mis 9 años de militancia en el Nuevo Perú por el Buen Vivir y 30 de estar en las calles peleándosela siempre al fujimorismo y sus variantes, me dicen que esto es un paso natural. Sin embargo, cuando miro atrás y me observo de 19 años, protestando frente al congreso contra la ley de “interpretación auténtica” que llevaría a Fujimori a su fraudulento tercer periodo, no me figuraba a mí mismo ahí dentro. Es más, hasta hace muy poco he disfrutado, cómodamente, de ser quien se encarga de la imagen y la estrategia de candidatos y candidatas de centro y de izquierda.
Tengo dos elecciones presidenciales encima como comunicador. ¿Entonces qué estoy haciendo? me he preguntado más de una vez. Pues, la respuesta que me doy es bastante racional: Creo que he probado todo cuanto el espectro de la sociedad civil, las comunicaciones, el arte y el activismo me han permitido y siento que no he logrado lo necesario, que el enemigo es el mismo, que es cada vez más grande, más violento, desalmado y asesino. Que en estos treinta años hubo pequeños hiatos de estabilidad, algo de bonanza, pero el fascismo supo camuflarse e hibernar, para salir con toda la furia con la que arremete hoy, quitándonos lo poco ganado.