31/01/2025
La primera vez que vi a Bliss me enamoré de inmediato y dije que me la quedaba aunque mi madre no nos dejaba tener animales. Con mis hermanas de cómplices, la metí en casa y mi madre tras un grito, solo tardó unos diez minutos en aceptarla. Desde entonces ha sido nuestra familia por casi 18 años, que son un montón. Hace dos días tuvimos que despedirnos de ella y por mucho que te prepares no quieres creerlo. Fue encontrada en la calle siendo muy bebé y ha vivido 18 años en un hogar con todos los caprichos, el calor y siendo muy querida. Pensar eso me hace muy feliz, pero el vacío y el dolor que deja son inmensos.
Nadie que haya conocido a Bliss se ha quedado sin su marca en la piel, porque la verdad es que tenía carácter, pero también en su corazón. Se hacía querer. Ella ha sido nuestra curadora en muchos momentos. Al principio sola y después junto a su hermana. Quien quiere o ha querido a un gato lo sabe.
Qué fuerte va a ser no verla más en “su sitio”. Siempre tenía un sitio que era suyo y una manta que era suya. Y un vaso que era suyo para beber agua. Ha vivido como la reina que era. Qué fuerte también no volver a oírla gruñir cuando me paso de besos, ni volver a acariciarla y verla poner sus posturas de “ahora sí que me apetece, mímame”. Ni volver a oír sus maullidos pidiendo lo que fuera que quisiera comer.
Nos acordaremos siempre de ti, nuestra gata, hermana, hija, hogar.
Bliss 2007-2025 🐾🌌✨