09/02/2026
¿Te ha pasado ese segundo de terror cuando tu cámara se resbala y piensas en lo peor? A mí una vez se me cayó un lente en plena sesión y el corazón se me paralizó.
En ese instante entiendes que tu equipo es mucho más que herramientas; es el corazón de nuestro trabajo.
Más allá de cualquier marca, mi mejor consejo entre colegas es contar con un buen seguro.
No es por hacer publicidad, sino por pura tranquilidad mental: saber que si ocurre un accidente, tu inversión y tu próxima sesión están a salvo te cambia la vida.
Al final, viviendo de esto, una nunca sabe qué puede pasar en el set. Y tú, siendo fotógrafo o fotógrafa,
¿ya tienes tu equipo asegurado?