09/05/2026
Todo comenzó sabiendo que teníamos muy poquito tiempo… así que no había espacio para complicarnos. La idea fue simplemente movernos, confiar y dejar que las cosas fueran pasando. 📸 Les iba diciendo dónde colocarse, cómo acercarse, hacia dónde mirar o simplemente quedarse ahí mientras yo buscaba el ángulo… y ellos hicieron todo increíblemente fácil. Entre risas, miradas y uno que otro “quédate ahí, no te muevas” fueron saliendo las fotos una tras otra. Lo mejor es que hubo momentos que ni siquiera tuve que dirigir: de repente ella se acercaba, lo acariciaba o se reían entre ellos y ahí era cuando yo decía por dentro: “esa es”… click, click, click. ✨ Al final, esta sesión me recordó que no siempre necesitas horas para crear algo bonito; a veces solamente necesitas una pareja que se deje llevar, buena química y estar listo para capturar esos pequeños segundos que pasan sin avisar. Y sí… muchas de estas fotos tienen su propia historia detrás. 👀