09/08/2026
Un bosque no solo recibe agua: también ayuda a producir la lluvia.
La humedad que guarda el suelo es absorbida por las raíces y liberada nuevamente hacia la atmósfera. Así comienza un recorrido invisible que puede transportar agua a otros paisajes, cultivos e incluso regiones lejanas.
Por eso, cuando se pierde un bosque, no solo desaparecen árboles. También se altera una parte fundamental del ciclo del agua.
En el primer episodio de El Ciclo Roto seguimos el viaje del agua verde y descubrimos por qué la crisis hídrica empieza mucho antes de abrir la llave.
¿Crees que proteger los bosques debería ser una prioridad en las estrategias para cuidar el agua?