27/08/2021
Nos llovió desde que salimos de la ceremonia religiosa, estuvimos escondidos casi 30 minutos en una cava de la chacra esperando para salir y no mojarnos, en un momento sentimos que el sonido de la lluvia se detuvo, como si un huracán hubiera dejado de golpear, en ese momento abrí la rendija de la puerta como si no creyera que la tormenta se hubiera detenido, pero si, la tormenta estaba en pausa, como si me dijera: haz lo tuyo... y aprovechamos, en dos minutos nos pusimos en orden, ella logró acomodar a su novio y el pudo lograr la compostura, no fue casualidad, aquello lo habíamos conversado previamente y logramos hacer una foto memorable, con todo el agua alrededor, en tan solo minutos antes de que la tormenta volviera sin tregua, sin pausa.