28/07/2026
Cuando hablé con Pedro para planificar nuestra sesión, le dije que pensara en algo que les hiciera sentido, cosas que hacían habitualmente y que disfrutaban hacerlo. Me dijo que solían compartir cerca de la estufa, merendar, jugar al ajedrez, estar. Dije, “listo!”.
Y es que no se necesita grandes cosas, ni grandes escenarios. Porque el escenario principal en mis sesiones, es el amor. Y el amor tienen esa forma de hacerse visible en las cosas más simples.
Al final, cuando Nico sea grande, son esas las cosas que va a recordar y llevar en su corazón. Y qué bonito es poder tener imágenes que lo reflejen para volver ahí una y otra vez. A ese sentido de familia, de hogar, pertenencia, de presencia, compartir. De amor.
Porque eso es lo que merece ser recordado. Y es lo que siempre voy a buscar con mi cámara cada vez que fotografío a una familia.