Desde sus inicios, en 1952, la primera generación, formada por cuatro hermanos, emigrantes de Italia: Livio, Giancarlo, Lamberto y Fernanda. Desde sus inicios, en 1952, la primera generación, formada por cuatro hermanos, emigrantes de Italia: Livio, Giancarlo, Lamberto y Fernanda, desarrollaron sus conocimientos de la fotografía y la transmitieron a sus colaboradores e hijos. Igualmente, se esforz
aron en enseñar, a sus clientes, el arte de retratar, el proceso de revelar, retocar e imprimir una foto en la que se refleje sentimientos y traspase al que la observa toda la energía que existe en ella. Los cuatro hermanos, juntos, trabajaron por muchos años, con ética, harmonía, y compromiso, siguiendo las enseñanzas de su progenitor Ettore Cazzadore, quien originalmente era carpintero y la dureza generada por las dos guerras mundiales lo llevo a aprender lo relativo al arte de la fotografía. Además, ellos contaron con todo el apoyo y amor de su progenitora Giussepina Fabris de Cazzadore, donde la honestidad, el respeto y la gratitud era el norte de la familia. Los Cazzadore Fabris, a través de los años formaron a un grupo de jóvenes fotógrafos, quienes todavía ejercen sus funciones como tal en Ciudad Bolívar y otros rincones de Venezuela, desde períodos distantes. Igualmente, los once hijos de aquellos cuatro hermanos emigrantes, quienes hoy conforman la segunda generación, desde muy temprana edad, trabajaron y colaboraron en el proceso de fortalecer y crecer a Fotolux. Cinco de ellos, aún cuando se formaron en carreras científicas, humanísticas y artísticas siguen en el sector de la fotografía, óptica y afines. Por diversos motivos, tres de los hermanos regresaron a Italia y solo permaneció en Ciudad Bolívar el Sr. Lamberto Cazzadore Fabris, quien hasta sus últimos días trabajó en Fotolux, con apoyo de su esposa Jacinta Maestracci de Cazzadore, dando así continuidad a la empresa. Con la partida de Lamberto, la segunda generación conformada por los hermanos Héctor y Anna Francesca Cazzadore Maestracci, profesionales ajenos a la fotografía (Ingeniero Eléctrico e Internacionalista, respectivamente), han realizado amplios esfuerzos para asumir y seguir aprendiendo el arte transmitido por sus antecesores y progenitores. En esta tarea, los sigue acompañando diariamente Jacinta, quien ha sabido igualmente, inculcar en sus hijos y nietos, la ética, el respeto, la honestidad, el amor al trabajo y a la ciudad que la vio nacer y crecer: Ciudad Bolívar – Estado Bolívar. Evolución:
Fotolux, ha pasado por varios períodos de desarrollo, y se ha transformado con la rapidez exigida por las nuevas tecnologías del mercado nacional como el internacional. La empresa Fotolux siempre ha sido vanguardia a lo que tecnología se refiere. Pasando del revelado manual, que duraba más de 24 horas, al revelado e impresión de 1 hora. Del retoque manual con lápices especiales a la aplicación de las técnicas digitales. En los años noventa, ingresó de manera contundente al mundo digital, importando tecnología de punta desde Alemania, Estados Unidos, Japón, y Suiza, entre otros países. En 2007, obtiene, desde Japón, una de las primeras máquinas procesadoras de fotografía con tecnología digital, pero todavía con el uso de químicos líquidos. En los años 2008 y 2009, adquiere y coloca a la disposición del público en general, la posibilidad de imprimir sus recuerdos a través de pendrive, bluetooth, memorias, y multimedia, con impresión térmica. Para el año 2010, instala la primera máquina totalmente digital y ecológicamente correcta para nuestra naturaleza. En el transcurso del año 2011, sigue creciendo en las nuevas tendencias de impresión como son la sublimación, impresión sobre banner, ofreciendo a las empresas y al público en general material POP (llaveros, tazas, bolígrafos, medallas, franelas, gorras, tarjetería, calcomanías, calendarios, etc). El desarrollo tecnológico y el mundo digital apresuran mayores esfuerzos, por ello, todo el personal de Fotolux es constantemente instruido en cursos técnicos, atención al público, fortalecimiento de las relaciones humanas, entre otros, de manera de ofrecer siempre un producto de calidad y una atención personalizada