22/07/2026
A casi un mes del doblete sísmico en Venezuela, cientos de familias afectadas permanecen en refugios improvisados tras perder sus viviendas, empleos e ingresos.
Ante la falta de respuesta habitacional, los propios damnificados han asumido el costo de su resguardo; familias como la de Mirivi Cuarrido, de 15 integrantes, debieron adquirir tres carpas por un valor total de 240 dólares, mientras que la instalación de toldos dependió de la gestión de un vecino ante la empresa privada.
La supervivencia en el campamento se complica diariamente debido a la paulatina disminución de donaciones de insumos básicos como agua potable y alimentos.
Sin asistencia oficial sostenida, la contención de la crisis ha recaído plenamente en la solidaridad civil, sintetizada por los propios afectados en una premisa que define su día a día: “Es el pueblo con el pueblo”.
📍Refugio de Nuevo Circo, Caracas-Venezuela. 21 de julio de 2026.
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